viernes, 30 de diciembre de 2011

Razones

¿A caso hay alguien que diga corazón
sin liberar una ansiedad de perros iracundos?
¿que invoque un ademán de rompimiento
a través de la niebla inquietante de las circunstancias?

Horas sucias en que los gatos lloran la agonía
de los que deambulan en lo interminable de la calle.
*
Ya sea el cable en su lenguaje
de interminencias subconscientes
de códigos de materia inexplicable
o su recurso de distancia
de urgimiento en el llamado

Extención de oraciones inválidas
en la insensatez de la imagen próxima
telegrafía específica de lo ajeno
de todo aquello que no puedo hablarte
ante el signo equívoco de las cosas
desfasadas

del ámbito interno
de un autismo involuntario
de un desastre no calculado
tras el ruido basal de los crepúsculos
palabrería tan confusa
como una lluvia de electrones
o frecuencia aleatoria de señales
que no ocurrieron ni ocurrirán jamás

*
Romperse por dentro
contra los litorales recónditos de la conciencia
balbuceo incoherente
a tientas sobre la adivinanza indescifrable
en que el reflejo es
una transparencia momentánea
de aquello escondido para sí
de aquello que quisiera tocarse apenas un momento.

*
Lo que de realidad nos es ajeno
como un ave de presa
en pleno vértigo nos asalta

lunes, 26 de diciembre de 2011

Barb/oso


y yo sólo pude recordar a los días y mis idas a otros sitios, al chobi.

viernes, 23 de diciembre de 2011

miércoles, 21 de diciembre de 2011

D. colores./ D.infancias./ D.azulesyrojos.








Everything Is Beautiful by Hayley Warnham

R. dice: no me lleves a la orilla....!

...tú me potencias..... mi catarsis eres....

lunes, 19 de diciembre de 2011

Resultado de necropsia

y luego...
un ruido de silencio seco

como hiedra sin vida
que se arraiga

y me seca la raíz:

un animal me habita la rabia.

Y duele.

domingo, 18 de diciembre de 2011

miércoles, 14 de diciembre de 2011

D. cuando muere un gato

"Porque, en realidad, la muerte no existe, lo que existe son los muertos o, mejor dicho, las ausencias. Lo que existe es el dolor de la desaparición de unos y la anticipación de la nuestra propia. Y el vértigo. Y la náusea"


Gerundio: Ando leyendo a S.

"en Occidente necesitamos principios sólidos, verdades absolutas a las que aferrarnos para asegurar nuestra precaria realidad psicológica y social; para eso hemos inventado una metafísica de la presencia, dotada de conceptos absolutos que encuentran su traducción en poemas, libros de filosofía y ética, incluso en el habla cotidiana. Somos incapaces de vivir en un mundo sin esencias, y aquí es donde el viejo platonismo nos ha dotado de una batería de conceptos que actúan como cortafuegos profiláctico entre lo que somos -esa amalgama difusa de sentimiento y pensamientos- y la vertiginosa realidad. Desprovistos de conceptos, toca asomarse, desnudos, al vértigo del acontecer, a esa infinitud que nos hablaría entonces sin mediaciones. El con-tacto sería ahí posible, pero nos obstinamos en negarlo: preferimos habitar la seguridad de las esencias, de las grandes mayúsculas filosóficas, de la Luz y la Transparencia de tantos poetas que se refugian en un esclerótico lenguaje último para cortocircuitar, precisamente, ese acceso a la nervadura descarnada de lo vivo y blindar así nuestro arraigado etnocentrismo".

"Tengo a mis pulmones,

respirando azul clarito"

martes, 13 de diciembre de 2011

D. ojos que no mienten, corazón que se siente.

tiene los ojos más hermosos que le he visto a un hombre: color transparencia.

"unos ojos que anuncian el deliriro de adormecerse en ellos"

tiene ojos chinos, como Noé, el amor de Doña Guillermina Anaya.

"cada caricia es un mundo"

domingo, 11 de diciembre de 2011

elhombrequeleedecorrido

es que nunca lo hubiera pensado
a simple vista nada hay en él para mí

pero sus ganas de involucramiento
algo me están enseñando

es un hombrequeleedecorrido
lo más simple de la vida
en él no hay complejidad

y su sonrisa es igual a su sexo
transparencia y generosidad

elhombrequeleedecorrido la simplicidad
quiere cuidarme
quiere mostrarme a una mujer amada
y su posibilidad.

Es un hombre que se involucra
como nunca nadie

yo, feliz-mente desconcretada

“La gracia me llegó en forma de gato”, anotó William Burroughs

















D. plano vivencial hacia el Otro

D. Regalitos entrañableS.





miércoles, 7 de diciembre de 2011

D. regalitos de un Tlatoani

"¿Qué podría decirte que no sepas ya?
Que no te haya dicho ya con palabras, en pensamiento, con miradas, con escritos, con imágenes compartidas o música recordada. Qué otra forma cuando las palabras se desnudan y vemos que nos han quedado cortas. Te espero. Te espero más que a las vacaciones, más que al término de este mes sin fumar, más que el final de mi tratamiento pulmonar, más que un fin de semana, más que al frío y a la lluvia. Te espero como la promesa del año entrante, como el broche de oro que cierra a este.
No disfrutes este día, disfruta la vida. Disfruta cada instante como si fuese el último, porque en realidad lo es. Te amo."

D. regalitos

martes, 6 de diciembre de 2011

Mensaje vía facebook de una madre a su hija un día antes de su cumpleaños

"Mija, lamento que ya no te puedo guardar en mis brazos.
Lamento todos los momentos que no estoy con ustedes, me pesa mucho la distancia. - Te doy las gracias por ser quien eres, por ser como eres y porque enriqueces muchas vidas. ME SIENTO MUY ORGULLOSA DE LA PERSONA QUE ERES. GRACIAS A TI AHORA EL MUNDO ES UN MEJOR LUGAR. DESEO QUE TU CORAZON ESTE LLENO DE ALEGRIA , QUE TU ALMA PERMANEZCA PURA, QUE TU VIDA ESTE LLENA DE ARMONIA Y ESPERANZA. TE AMO Y SIEMPRE ERES MI REGALO. 07-dic-11 MUY, PERO MUY FELIZ CUMPLE ..." .-Marcela Islas Anaya, madre de D.

llegó este mensajito

"Si a un pendejo que va a PRESENTAR UN LIBRO (Que supuestamente escribió) en una FERIA DEL LIBRO no se le ocurre que le pueden preguntar acerca de LIBROS, la cosa es grave. Si ese mismo pendejo aspira a GOBERNAR UN PAÍS, la cosa es muy grave. Pero si ese mismo pendejo GANA LAS ELECCIONES, es que su hija tiene razón, los pendejos somos nosotros..."

Cuando el norte llega de visita




y trae en su equipaje una y muchas secuencias de risas que curan

lunes, 5 de diciembre de 2011

México se ha entintado de rojo de muchas formas, a mí lo que me duele son los animales no humanos, pero de pronto, la ignorancia de mi país, de sus gobernantes, se me torna otra lucha y no quiero extraviarme.

D. cuando en las noches insomnes

dibujamos las sombras

"Que a Enrique Peña se le olviden nombres de autores y obras es gracioso; que al pueblo mexicano se le olvide el regimen del PRI es trágico".

...y de qué forma me entero que su papá es criador...

y no fue por el homónimo (chale)

Comprar un animal para destinarlo a compañía de humanos supone tratarlo como un recurso a nuestra disposición. Además, implica la muerte de otro animal que podría ser adoptado de un refugio o perrera.

No hay argumento para el que compra, (ni hablar del que vende) más que el de puro capricho de poseer algo que se valora por precio, belleza o exotismo lejos del acto compasivo del humano que se acerca con el corazón y la razón, a rescatar otro ser.

domingo, 4 de diciembre de 2011

Es que cuando yo digo amores...







no digo amarres.

miércoles, 30 de noviembre de 2011

Sin luz de luna: sin sus ojos intensamente azules

"luna ya está descansando. lo hicimos todo. hoy las crisis fueron constantes empeorando. no había posibilidades."

"sé que lo entiendes mejor que nadie. uno se queda sólo por dentro. y sin perro que lo salve."

martes, 29 de noviembre de 2011

D.es.concertada: hombrequeleedecorrido

yjustoahoraapareceunhombrequeseinvolucra
detalformaquelasdiferenciassevuelven ganas.
yesbesucónydamasajesymecuidaelsueño.

"Yo soy yo, Otro"

lunes, 28 de noviembre de 2011

DICIEMBRE 10: DÍA INTERNACIONAL DE LOS DERECHOS ANIMALES

:)

"Oye, y en Cultura Animalia cómo es? Es que veo los actos pero no sé quiénes sois realmente del colectivo y quién es gente que quizás participe de fuera, tampoco sé cómo piensa toda la demás gente del grupo. ¿Me cuentas?

Te mando un abrazo al México maravilloso..."

(D. cuando Oscar Horta se entera de que Colectivo Cultura Animalia actua desde K y D.)

domingo, 27 de noviembre de 2011

"Ponerle nombre propio a la infamia"

Discurso de Fernando Vallejo en FIL

Guadalajara, México (26 noviembre 2011).- Como este acto se encamina a su final y ya queda poco tiempo, les diré brevemente que me siento muy honrado por el premio que me dan; que no pienso que lo merezca; que este diploma lo guardaré en mi casa con orgullo; y que los ciento cincuenta mil dólares que lo acompañan se los doy, por partes iguales, a dos asociaciones caritativas de México: los "Amigos de los Animales", de la señora Martha Alarcón de la ciudad de Jalapa; y los "Animales Desamparados", de la señora Patricia Rico de la ciudad de México. En mi encuentro del lunes con los jóvenes universitarios que tendrá lugar en esta misma sala, se los entregaré a las señoras.

Habría preferido que esos dólares se los hubiera dado la FIL directamente a ellas sin pasar por mí, porque cuando tomo dinero me tengo que lavar las manos, pero no pudo ser por razones burocráticas. Eso de la lavada de las manos es una manía que me viene de la infancia, de la educación familiar. Cada que cogíamos una moneda, mi mamá nos decía: "Vaya lávese las manos m'hijo, que tocó plata".
(Allá a los niños les hablan de "usted".) De unos niños educados así, ¿qué se podía esperar? Puros pobres. Me hubieran educado en la escuela del PRI, y hoy estaría millonario. ¡Pero qué iba a haber allá PRI! Medellín era una ciudad encerrada entre montañas, lejos del mundo y sus adelantos. Y mi mamá viendo microbios por todas partes como si fuera bacterióloga. No. Era una señora de su casa entregada a la reproducción como quiere el papa, una santa. ¡Cómo la hicimos sufrir! Muy merecido. ¡Quién la mandó a tener hijos!

De México supe por primera vez de niño, una noche de diciembre próxima a la navidad, lo recuerdo muy bien. Estábamos en el corredor delantero de Santa Anita, la finca de mis abuelos, con mis abuelos, rezando la novena del Niño Dios. Entonces éramos pocos, cinco o seis, aunque después fuimos muchos. Mis papás tenían instalada en Medellín una fábrica de niños: niños carnívoros que alimentaban con costales de salchichas, unos demonios, unas fieras, todos contra todos, mi casa era un manicomio, el pandemónium. El papa, Pío Doce, les mandó de Roma un diploma que un vecino nos compró en la Via della Conciliazione con indulgencia plenaria (que costaban más), para que se fueran los dos derechito al cielo sin pasar por el purgatorio por haber fabricado tanto niño que se les habrían de reunir todos allá a medida que el Señor los fuera llamando. ¡Qué nos iba a llamar! Nos hemos ido yendo de uno en uno a los infiernos y el que nos llamó fue Satanás.

Santa Anita estaba entre los pueblos de Envigado y Sabaneta, en la mitad de la carretera que los une, a ocho kilómetros de Medellín, lejísimos. Hagan de cuenta saliendo de la Ciudad de México camino de Tlanepantla. Teníamos que ir en carro, en el Ford de mi papá. Si no, habríamos podido ir en burro: en la burrita de la canción de Ventura Romero: "Arre que llegando al caminito, achimichú, achimichú. Arre que llegando al caminito, achimichú, achimichú". Tarata tata tara tara tata tata tara tara tata tata tara tata tá. "¡Burra! ¡Burra! Ya vamos llegando a la Mesa de Cacaxtla. ¡Burra! Arre que llegando al caminito, achimichú, achimichú a mi burrita y aunque vaya enojadita porque no le di su alfalfa porque no le di su máiz". ¡Qué raro! También en Antioquia decíamos "máiz"! Antioquia es hagan de cuenta Jalisco. El disco de la burrita lo trajeron mis papás de México esa noche. En setenta y ocho revoluciones que era los que había entonces. Una aguja gruesa iba de surco en surco tocándolos (los surcos que abrían en la tierra las yuntas de bueyes roturando los campos de Sayula hace cien años, cuando pasó por aquí mi paisano el poeta Porfirio Barba Jacob), y de tanto tocarlos uno los discos se rayaban y la aguja se atascaba en el rayón, y seguía tocando lo mismo, lo mismo, lo mismo. "Pobrecita mi burrita ya no quiere caminar, da unos pasos p'adelante, otros pasos para atrás..." El disco me sigue resonando desde entonces, atascado, en mi corazón rayado.

Venían de México por el camino de entrada de Santa Anita en dos carros, con los faros rompiendo la oscuridad. Pero en el corredor nosotros no estábamos a oscuras, no: iluminados. ¡Cómo íbamos a rezar a oscuras la novena del Niño Dios! Además en Medellín ya había luz eléctrica. Yo seré viejo pero no tanto. Yo soy posterior al radio y al avión. El que sí me tocó ver llegar fue el televisor, la caja estúpida. Estaban también encendidas esa noche las luces del pesebre, el nacimiento, donde nacía en lo alto de una montaña el Niño Dios. Lucecitas verdes, rojas, azules, amarillas, de todos los colores. Nos íbamos ya a dormir cuando llegaron. Venían cargados de juguetes. Maromeros de cuerda que daban volteretas en el aire... Jeeps con llantas de caucho, o sea de hule... Sombreros de charro para niños y para viejos... Una foto de mis papás en La Villa manejando avión. Las trescientas sesenta y cinco iglesias de Cholula. Un tren eléctrico. La Virgen de Guadalupe. Pocas veces he visto brillar tan fuerte, enceguecedora, la felicidad. Y con el disco de Ventura Romero de la burrita traían, en el álbum de las maravillas, a José Alfredo Jiménez y a Rubén Méndez: "Ella", "Pénjamo", y ese "Senderito" que me rompe el alma cantado por Alfredo Pineda, que fue el que amó Medellín. Y al más grande de todos, Fernando Rosas, de Jerónimo de Juárez, Estado de Guerrero, el de la "Carta a Eufemia": "Cuando recibas esta carta sin razón, Ufemia, ya sabrás que entre nosotros todo terminó, y no la des en recibida por traición, Ufemia, te devuelvo tu palabra, te la vuelvo sin usarla, y que conste en esta carta que acabamos de un jalón". ¡Muy bien dicho, tocayo, a la China con la méndiga! El fraseo perfecto, la dicción perfecta, y eso que mi tocayo era de Guerrero y cuando hablaba no podía pronunciar las eses. Y las trompetas burlonas detrás de él haciendo jua, jua, jua, en el registro bajo, riéndose de mí y del mundo, y detrás de ellas punteando, siguiéndolas como unos gordos cojos, los guitarrones: do, sol; do, sol; do, sol. Tónica, dominante; tónica, dominante; tónica, dominante. Sólo eso van diciendo, pero sin ellos no hay mariachi, como sin muerto no hubo fiesta.

¡Ah se me olvidaba Chava Flórez, el compositor, el genio de los genios, amigo de mi tocayo Fernando Rosas! Juntos echaron a rodar por el mundo "Peso sobre peso", la canción más burlona: "Mira, Bartola, ái te dejo estos dos pesos. Pagas la renta, el teléfono y la luz. De lo que sobre, coges d'iái para tu gasto. Guárdame el resto pa comprarme mi alipús". Ta ra ta ta ta tán. Ésa era la que le cantaba todavía a México el PRI cuando llegué de Nueva York hace cuarenta años. Y se la siguió cantando otros treinta, hasta ajustar setenta, cuando los tumbó mi gallo. ¡Qué noche tan inolvidable aquella cuando lo dijeron por televisión! Tan esplendorosa, o casi, como la de la finca Santa Anita de que les he hablado. Fernando Rosas murió joven, una noche, allá por 1960, en Acapulco. Lo mataron por defender a un borracho al que estaba apaleando la policía. Fernando Rosas, tocayo, paisano, te mató la policía de Acapulco, los esbirros del presidente municipal. La siniestra policía del PRI, semillero de todos los cárteles de México.

Mi gallo era un gallo con botas. No bien subió al poder y se instaló en los Pinos, se infló de vanidad y se transformó en un pavorreal, y el pavorreal en un burro, y la quimera de gallo, pavorreal y burro empezó a rebuznar, a rebuznar, a rebuznar, día y noche sin parar, hasta que ajustó seis años, cuando se le ocurrió, como a Perón con Evita o con Isabelita, que podía seguir rebuznando otros seis a través de su mujer. No se le hizo, no pudo ser. Hoy de vez en cuando rebuzna, pero poco, y lo critican. ¡Por qué! Déjenlo que rebuzne, que se exprese, que él también tiene derecho. Yo soy defensor de los animales. Yo quiero a los burros, a los pavorreales, a los perros, a los gallos. Cuando estoy cerca de ellos se me calma unos instantes el caos de adentro y creo sentir lo que llaman la paz del alma.

Yo venía pues de Nueva York, una ciudad de nadie, un hormiguero promiscuo que nunca quise, y de un país que tampoco, plano, soso, lleno de gringos ventajosos y sin música. Los anglosajones no nacieron para la música: se enmarihuanan y con una guitarra eléctrica y un bombo hacen ruido. Mi primera noche en México, en la plaza Garibaldi, ¡cómo la voy a olvidar! Cien mariachis tocando cada cual por su lado en un caos hermoso. Todo lo que tocaban me lo sabía. Y más. Yo sabía de boleros y rancheras lo que nadie. Entré al Tenampa. ¿La hora? Diez de la noche. Me sentía como un curita de pueblo tercermundista entrando al Vaticano por primera vez, y que se arrodilla para comulgar. Yo también comulgué, pero con tequila. Desde un mural de una pared enmarcado por unos tubos fluorescentes de colores me miraba José Alfredo, y en la noche del Tenampa brillaba el sol de México. "¿Qué más va a tomar, joven?", me preguntó el mesero. "Otro". Entonces sí estaba joven, pero hoy me siguen preguntando igual: "¿Qué va a tomar joven?" ¡Cómo no va a ser maravilloso un país donde la gente ve tan bien!

Y el amanecer, mi primer amanecer, ¡qué amanecer! Había llegado a un hotelito viejo, pobre, del centro, de altos techos, fresco, de otros tiempos, el más hermoso en que haya estado. Me despertaron las campanas y los gallos. ¿Tañido de campanas? ¿Canto de gallos? ¡Claro, los gallos de las azoteas y las campanas de las iglesias, y el sol entrando por mi ventana! ¡Y yo que venía del invierno de Nueva York donde amanecía a las diez y oscurecía a las cuatro y se me achicaba el alma! Salí a la calle, al rumor envolvente de la calle. México vivo, el del pasado más profundo, el eterno, el mío, el que se ha detenido en mi recuerdo, el de siempre, el que no cambia, el que no pasa, el de ayer. "¿En qué estás pensando, México? ¿A quién quieres para quererlo? ¿A quién odias para odiarlo?" Inescrutable. Ni una palabra. Jamás me contestó. Entonces aprendí a callar. Y han pasado cuarenta años desde esa noche en el Tenampa y ese amanecer en ese hotelito de la calle de Isabel la Católica y esa mañana soleada, y me fui quedando, quedando, quedando, y aquí he escrito todos mis libros y hoy me piden que hable, pero como México calla, yo tampoco pienso hablar. Sólo para decirles que me siguen resonando en el alma unas canciones.

Yo digo que la muerte no es tan terrible como se cree. Ha de ser como un sueño sin sueños, del cual simplemente no despertamos. Yo no la pienso llamar. Pero cuando llegue y llame a mi puerta, con gusto le abro.

Nadie tiene la obligación de hacer el bien, todos tenemos la obligación de no hacer el mal. Y diez mandamientos son muchos, con tres basta:

Uno, no te reproduzcas que no tienes derecho, nadie te lo dio; no le hagas a otro el mal que te hicieron a ti sacándote de la paz de la nada, a la que tarde que temprano tendrás que volver, comido por los gusanos o las llamas.

Dos, respeta a los animales que tengan un sistema nervioso complejo, como las vacas y los cerdos, por el cual sienten el hambre, el dolor, la sed, el miedo, el terror cuando los acuchillan en los mataderos, como lo sentirías tú, y que por lo tanto son tu prójimo. Quítate la venda moral que te pusieron en los ojos desde niño y que hoy te impide percibir su tragedia y su dolor. Si Cristo no los vio, si no tuvo ni una palabra de amor por ellos, ni una sola (y búscala en los evangelios a ver si está), despreocúpate de Cristo, que ni siquiera existió. Es un burdo mito. Nadie puede probar su existencia histórica, real. Tal vez aquí el cardenal Sandoval Íñiguez...

Y tres, no votes. No te dejes engañar por los bribones de la democracia, y recuerda siempre que: que no hay servidores públicos sino aprovechadores públicos. Escoger al malo para evitar al peor es inmoral. No alcahuetees a ninguno de estos sinvergüenzas con tu voto. Que el que llegue llegue respaldado por el viento y por el voto de su madre. Y si por la falta de tu voto, porque el día de las elecciones no saliste a votar un tirano se apodera de tu país, ¡mátalo!

A Jorge Volpi le agradezco el dictamen tan generoso que ha leído, y a Juan Cruz sus adjetivos. Querido Juan: ya sé que si hubieras tenido más tiempo me habrías puesto más, siquiera unos quinientos. No importa. Con los que me alcanzaste a dar me conformo.

Algunos amigos vinieron desde muy lejos a Guadalajara a acompañarme. Me siento muy contento de estar hoy con ustedes en esta Feria tan hermosa, que pronto se llenará de niños y de jóvenes, y de haber vuelto a Jalisco, la tierra de Rulfo, donde los muertos hablan.

jueves, 24 de noviembre de 2011

¡Chale!

cada quien sus alfabetos no?En cuestión de amores yo padezco el mal del desencanto inmediato, como ahí qué.

JUEVES 24 DE NOVIEMBRE

Este día se hizo día sin idas a otros sitios.

Se hizo entrañable porque recibí dos regalitos.

El primero,acompañado de un texto entrañable que es sólo para mí.

El segundo,

un itenerario de vuelo con dirección al norte.

D. dice: En algún lugar de mí la frontera nunca dejó de latir.

El hombre norte dice: Y tú nunca has dejado de latir en la frontera.

Y este día me la llevé deletreando. A-S-D / D-A-S

miércoles, 23 de noviembre de 2011

Gala y yo


Buscamos raite: auto-stop: aventón
GDL-PUEBLA o bien GDL-PACHUCA o GDL-MEX
Giaco adoptará a Gala
Él es Giaco, vive en Cholula y no puede viajar.
Somos bien portadas, no daremos nada de lata, prometemos ir al baño antes del viaje y dormir (dormitar) todo el camino.